Buscar
  • Langham Predicación

La situación en Bolivia y Nigeria

Queridos amigos,

Gracias por su apoyo en oración para el trabajo de Langham Predicación alrededor del mundo. Esta semana presentaremos dos países entre los más afectados por el COVID-19 de los lugares en los que trabajamos, Bolivia y Nigeria.



Bolivia: Nuestro director en América Latina, Igor Améstegui, vive en Cochabamba y nos pone al día de la situación en su país:

Ciento treinta siete respiradores, comprados por el Gobierno, han llegado al país. Sin embargo, los médicos especialistas han observado que no cumplen los estándares requeridos y no pueden usarse. Además, a pesar de una cuarentena temprana y estricta, los números de COVID-19 están creciendo y comienzan a acelerar. Por otro lado, hoy el país comienza una cuarentena dinámica y las personas no están respetando todas las restricciones para generar ingresos y traer comida a sus casas. Todos tememos el colapso de nuestro ya débil Sistema de salud. Nuestro futuro es muy incierto.

Por eso oramos: “Señor, en estos momentos, nos sentimos frustrados e impotentes. Ponemos todas nuestras necesidades y preocupaciones en tus manos. Por favor, protege a los miembros de nuestro Movimiento de predicación. Qué puedan ser tus testigos en sus casas y comunidades. Despierta fortalece a tu iglesia para que sean ellos quienes traigan consuelo a los más vulnerables.

En circunstancias tan difíciles, recordamos que hay una fuente de esperanza y descanso: “Solo en Dios halla descanso mi alma; de él viene mi esperanza. Solo él es mi roca y mi salvación; él es mi protector y no habré de caer. Dios es mi salvación y mi gloria; es la roca que me fortalece; ¡mi refugio está en Dios! Confía siempre en él, pueblo mío; ábrele tu corazón cuando estés ante él. ¡Dios es nuestro refugio!” (Salmos 62.5-8, NVI).”



Nigeria: Ishaya Baba, nuestro coordinador del Movimiento de predicación, nos escribe desde el estado de Kaduna:

Kaduna es el Segundo estado, después de Lagos, en ingresar a la cuarentena después de que nuestro gobernador fuese uno de los primeros en contagiarse. Las iglesias llevan sus servicios en línea a través de Facebook en vivo y Zoom. Hay mucho miedo y alarma en mi casa de Zaria, ya que personas viajan libremente desde Kano, donde hay infecciones extremas, para estar aquí con nosotros. Al otro extremo, en el Norte de Nigeria, algunos maestros islámicos enseñan a su gente que COVID-19 no es real, que es una creación de América e Israel para que los musulmanes dejen de orar. Más al Sur, en Abuja, la cuarentena es tan difícil por los altos niveles de pobreza. Están más temerosos del hambre que del coronavirus, por eso salen no respetan las restricciones ni guías de seguridad, en busca del alimento diario. En Lagos, donde la gran mayoría de los casos no son reportados, la mayoría de los residentes siguen creyendo que nada sucederá porque ponen su confianza en tratamientos con hierbas.

Por favor únanse en oración por todos los motivos que tenemos en nuestros corazones durante este tiempo: oremos para que el esparcimiento del virus termine; oremos por la sanadora misericordia de Dios con quienes sufren, oremos para combatir el miedo y la falta de fe; oremos por los más vulnerables; oremos por un Espíritu de generosidad entre las iglesias; oremos por la expansión del Evangelio y que en este tiempo de ansiedad, el pueblo de Dios esté listo para encontrarse con el mundo con el consuelo y esperanza que solo las buenas nuevas de Jesucristo pueden ofrecer.

En medio de la confusión, ansiedad y temor, estamos animando a las iglesias a afirmar que Dios sigue en control de los asuntos en la tierra. El coronavirus no lo ha sorprendido. Él sigue siendo el Dios “perdona todos tus pecados y sana todas tus dolencias” (Salmos 103:3). En la catástrofe del COVID-19 podemos seguir confiando en Dios, ya que Él es el soberano y Dios que nunca cambia, y reina en todos los asuntos del hombre”.

0 vistas
langham
predicación
latinoamérica

Langham Preaching América Latina

esteban.amestegui@langham.org

Calle Cumaná #1464

+591 4 4522066

Cochabamba, Bolivia 

¡Escríbenos!